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Así funciona una caldera de condensación

Nunca está demás obtener nuevos conocimientos, y en ocasiones se despierta esa curiosidad que todos tenemos y más si es algo que tenemos en nuestra vida cotidiana, como puede ser el mecanismo que nos da tanta felicidad sin darnos cuenta. Las calderas, esas que están ahí en una esquina calentando nuestro hogar para la familia, que nos dan agua caliente cuando las necesitamos, que nos permiten ese momento tan preciado como es una relajante ducha caliente después de un duro y largo día.

Para esos que quieren saber, en Aarmar Calderas vamos a realizar una breve explicación de su funcionamiento.

Nos vamos a centrar en el funcionamiento de las calderas de condensación, ya que son las mas comunes en nuestros hogares, y las que cumplen la Normativa Europea, ya que son estas las que ofrecen mayor seguridad, menor contaminación del medio ambiente y un gran ahorro energético debido a su eficiencia, produciendo a su vez el tan importante ahorro en nuestras facturas.

Para empezar, las calderas tienen unas tomas tanto para el agua fría como para el gas procedentes del suministro.

Las calderas utilizan dos circuitos de agua. Uno cerrado para la calefacción, que sale caliente de la caldera a través de la impulsión hacia los emisores de calor como radiadores o suelo radiante y vuelve por el llamado retorno, y otro circuito abierto que sale de la caldera como agua caliente sanitaria

La caldera usa el gas que recibe para realizar la combustión en el quemador, que es donde se producen una gran cantidad de llamas. Estas llamas calientan el agua mediante un tubo que pasa alrededor del quemador en el caso de la usada para la calefacción y a través del intercambiador de calor si se trata del agua caliente sanitaria.

Por lo tanto, cuando necesitemos agua caliente sanitaria dejara de funcionar la calefacción momentáneamente, desviando la caldera el agua calentada al intercambiador de calor que trasmite este, al agua proveniente de la red.

La combustión forma CO2 y vapor de agua que tras su condensación produce un calor latente, que se mantiene en la caldera, consiguiéndolo al no calentar el agua por encima de 70 °C y al no expulsar los gases por debajo de 100 °C.

Este uso de la condensación favorece mucho la eficiencia de la caldera, necesitando menor consumo de gas para llegar a las temperaturas anteriormente programadas.

Por último, sale el CO2 por la chimenea y el agua condensada por la salida de condensados.

Desde Aarmar Calderas esperamos les haya aportado algún beneficio nuestra pequeña explicación y le ofrecemos nuestros servicios de sustitución de calderas para que pueda empezar a ahorrar en sus facturas y contribuir con el medio ambiente.

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